Simplemente, Jazz.

Rainy Spring   Ayer, cuando hice esta foto, pensé automáticamente en “Come rain or come shine” del grandioso Bill Evans. Pero me apetece más descubriros un grupo que conocí este invierno en el Café Central de Madrid gracias a un amigo, también amante del Jazz. Bueno, el no solo le da al Jazz, toca todos los palos casi sin excepciones… un auténtico melómano. He de decir que la música en directo toca otras fibras que con unos simples altavoces, por mucho Dolby Surround que tengan, ni se inmutan; y con este grupo, a mi parecer, la diferencia se acusa aún más. Os hablo de Albert Sanz Trio. Un grupo compuesto por Albert Sanz (pianista), Javier Colina (contrabajista) y Al Foster (drummer). Cada uno de ellos, individualmente, son excepcionales. Pero unidos conforman un cóctel explosivo que no soy capaz de describir. He de aclarar que cuando los escuché en el Café Central, el que fue miembro del grupo de Miles Davis durante más de una década, Al Foster, no tocaba. En su lugar estaba RJ Miller, otro auténtico fuera de serie. Lo recuerdo tocando con los ojos cerrados, sintiendo su propia percusión. Como decía, al piano se sienta Albert Sanz, un músico de los pies a la cabeza y un ‘personaje’. Pero más ‘personaje’ es Javier Colina, un versátil contrabajista navarro que es referente en Europa. Os preguntaréis: ¿qué tiene que ver todo esto con la foto? Pues nada y todo. Porque con lo lluviosa que está la primavera, casi pongo “Autumn Leaves”. Estáis invitados a oír todos los títulos que os he propuesto. Aquí os dejo con una verdadera joya jazzística, que ya me estoy explayando y quería hablar de… Simplemente, Jazz.

Albert Sanz Trio – Mouvements Perpétuels

El valor de una vida

NoMoreWars

“El mundo se divide en 2 clases de personas: los que viven para poseer y los que poseen para vivir. Los primeros desean ampliar sus posesiones, más acciones en la última cotización de los índices de Wall Street, más empresas en quiebra que comprar a precio de saldo. En definitiva, más posibilidades con las que tapar su propio miedo a quedarse vacíos, ya que sin todo aquello que actualmente poseen: ¿Qué serían?

Piensan que la naturaleza y los recursos que aquella posee les pertenecen. Miran a la naturaleza (y a la vida) por encima del hombro y con mirada desafiante. Están gobernados por su ansia de poder.

Los segundos, por el contrario, primero viven, y después recuerdan que necesitan de la naturaleza para poder hacerlo. Son despegados y ven en los recursos un medio, y no un fin. Viven primero para ellos, y después para lo que tienen. No se definen por lo que poseen sino por lo que son.

En la cabeza de éstos últimos, y en su escala de valores, una vida vale infinitamente más que una piedra preciosa o que todo el oro líquido que encierre el subsuelo de cualquier país del medio oriente. Sin embargo, para los primeros, una vida vale menos que la bala que los mata.”

Alejandro Lázaro, autor del blog Bitácora para Náufragos

Guns N’ Roses – Civil War

¡Hay luz tras la ventana!

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Son raros esos días oscuros. Agridulces también. Esos días en los que unos amigos se van fuera del país en busca de una oportunidad que no han tenido aquí.

También aquellos amigos que ya se fueron y vuelven solo de vacaciones. Tampoco me olvido de los que siempre han sido de fuera ni de los que siempre estamos aquí, aguantando el ‘temporal’. ¡Hay luz tras la ventana!

¡Va por ustedes!

 

Ara Malikian – Ara Malikian 06

Into the wild…

Into the wild

There is a pleasure in the pathless woods;

There is a rapture on the lonely shore;

There is society, where none intrudes,

By the deep sea, and music in its roar:

I love not man the less, but Nature more…

Lord Byron

Eddie Vedder – Long Nights

From Gagarin’s point of view

“Ahí estaba yo, como cualquier día, en plena campiña arando mis tierras. Me quedé perplejo al oír una explosión procedente de arriba, después vi algo caer del cielo. Pensé -un piloto de avión-. Había una esfera enorme de dos o tres metros de diámetro que cayó, rebotó y volvió a caer. Dejó un gran cráter en el lugar donde impactó.

A lo lejos descendía un paracaidista, más y más, hasta aterrizar cerca de nuestra aldea.

Acudí con mis vecinos en busca de aquel piloto y, cuando estaba cerca, se aproximó a nosotros, vestido de naranja y nos dijo: -chicos, vamos a presentarnos. Yo soy el primer cosmonauta del mundo. Quedaos aquí. De un momento a otro vendrá mucha gente, llegarán coches llenos de dirigentes y nos haremos una foto juntos-. Pero, claro está, cuando llegaron se olvidaron enseguida de nosotros. Se lo llevaron.

Años más tarde alcanzó las altas cumbres del poder militar y nunca más volvimos a verlo.”

Sugerente es esta historia de un campesino que relata su experiencia cuando vió al Gran Yura y lo que resultó ser la nave espacial Vostok 1. Igual de sugerente, y no menos recurrente, resulta el paralelismo de esa gente que llega al poder político olvidándose de quienes sufrieron con él las penalidades de la vida, e incluso olvidándose de quienes fueron. Claro, que es mucho más fácil cuando se vé desde el punto de vista de Gagarin.

¡Va por tí, Mariano!

Esbjörn Svensson Trio – From Gagarin’s Point Of View

With lights and music on

 

Poned la música, que la luz ya la pongo yo:

Berk & The Virtual Band – Dolce Vita

La música como motor

¿Quien no se ha levantado una mañana con una melodía rondándole en la cabeza?

Selah Sue – Raggamuffin

El árbol Esperanza… contra el cáncer

Un día conoces unas personas que pasan por una situación tremendamente dura y oscura donde no esperas ver más que sufrimiento…
Actores activos en un escenario nada agradable, que lo viven en primera persona. De repente, cuando aparecen, una luz lo inunda todo formando una imagen que impregna la retina, quedando impresa para siempre, congelada en el tiempo, justo dentro de la memoria.
Desde el doloroso letargo, su sonrisa se te pega en los huesos, contagiándote con un ímpetu enérgico que te arrasa y te conmueve, que te da una lección vital. Una sonrisa que colma de resplandor cualquier vacío… esa sonrisa llamada ¡Amor a la vida!

A él, a los que estuvisteis con él. A todos, que nunca habéis perdido la esperanza, estéis donde estéis.

Volviendo al Jazz

 

Chat Pitre – Lundgren, Galliano & Fresu

 

“La música en general, y el jazz en particular, es una especie de presencia continua, incluso en lo que yo escribo. Tu sabes muy bien que, lo he dicho además, mi trabajo de escritor se da de una manera en donde hay una especie de ritmo, que no tiene nada que ver con la rima y con las aliteraciones… ¡No, no, no, no! Es una especie de latido, de swing, como dicen los hombres de jazz. Una especie de ritmo que, si no está en lo que yo hago, es para mi la prueba de que no sirve y hay que tirarlo… y volver.”

Julio Cortázar

Silueta de Olvido

Mejor ver y leer mientras oimos: Ara Malikian – Zigeunerweisen

 

 

“Silueta de Olvido”, la imagen de una historia postergada:

La fotografía presenta un gran espacio reservado al cielo, con presencia de las trazas de las estrellas que impactan sobre la fortificación, símbolo del paso del tiempo y sinónimo del olvido al que los elementos antrópicos en desuso están expuestos: el implacable ataque erosivo de la Naturaleza y la inmensidad del Universo.

El castillo, que yace sobre una fría y porosa roca madre de origen ígneo volcánico, muestra una denostada silueta, aún dominante y con colores cálidos sobre la peña.

Tanto la Torre del Homenaje, construida para defender su sinuoso acceso, como los restos rojizos y oxidados de metal que hacen las veces de barrera al intruso, nada pueden hacer  para frenar la vigorosa vegetación que la conquista con fuerza hasta su interior; y, mucho menos, escudarla de aquel fenómeno llamado “olvido”.

Castillo de Carastas, Cádiz 2012. Fotografía del II Concurso de Fotografía Nocturna.